ENTENDER LA MUJER


No he llegado a entender la mujer,
ningún tópico me absuelve,
ni siquiera pude pormenorizar su amor,
ni discernir la lucha de la belleza,
quise comprender el por qué al quererla
contratas una deuda absurda que
puede conventirse en pasajera,
no en ese idílico jardín, sino en una cantera.
Siempre confiando en que la mujer me quiera,
más incluso, incluso más seguro,
según siempre dice, que yo a ella.

No he llegado a entender la mujer,
aún tan previsible, anhelando la exclusiva
por encima de todas las demás mujeres “brujas” según ella.
Cuando compartiéndome entero, reclama mi presencia
y mil detalles más de mí que desconozco siquiera,
me pierdo, me pierdo y sufro, la creo y al creerla
me desgarra su creencia.

No he llegado a entender la mujer,
y eso que conocí el Spectrum, y el Amstrad,
leí todos los famosos tomos de Petete
y jugué al dólar y a las canicas (versión güá), y cambié
cromos de naranjito en la plaza Pombo,
y me pasé los dos rombos por la casa de la pradera.

No he llegado a entender la mujer,
en el fondo se que no se presta,
me basta su presencia, su cuerpo, su olor,
su mar de aristas suaves, su sexo,
sus ojos dormidos,
sus labios calma velas,
pero claro, luego me dice que la comparo con muñecas.

No he llegado a entender la mujer,
y definitivamente creo que soy yo,
yo, que nunca fui un gran catador de vinos,
siempre con mi paladar rüin,
disfrutando de las botellas rellenadas de las tabernas,
yo, que nunca he recitado en el Olympia,
pero soy feliz cantando poemas por las aceras.

4 comentarios:

Meri Pas Blanquer dijo...

Con estos versos pareciera que entiendes un poquito el angosto universo femenino. Es tan largo el camino... pero con tu tierno olfato ya tienes una buena parte trazada...

Un besín.

DIANA-CHAN dijo...

eso de no compender a la mujer es muy oscar w, creo, salu

Rosg dijo...

Es tan dificil entendernos los unos a los otros ! no por ser mujer u hombre ... solo por ser individuales y únicos. Y variables y absurdos y egoistas ...

¿Qué desea una mujer? lo mismo que un hombre: que la amen.

¿Sabemos amar? .... esa es la pregunta ....

Juanjo dijo...

Aprendemos a amar como quien aprende a volar, para eso ya están el cielo y el suelo. No conozco a nadie que "sepa amar". Admiro a Mr. Wilde, aunque su postura ante la mujer cause un desencuentro en mi admiración hacia él. Vuelvo a lo mismo, efectivamente entiendo un poquito y deseo seguir entendiendo poquito a poco el resto de mis días, para mí la cuestión es la ilusión por continuar aprendiendo.

Gracias por vuestros comentarios, un poema es un momento, mañana escribiré... "Pude escribir los versos más tristes esa noche..."